Para comprender mejor el impacto de la tecnología en la innovación, conviene separarnos un poco del concepto tradicional de la tecnología como algo relativo a los objetos físicos, y verlo desde un punto de vista más próximo al conocimiento. Desde este punto de vista, la tecnología es un saber explicitado y listo para su uso e integración con otros saberes y tecnologías para producir valor. Esta definición es aplicable a la industria y a los servicios, si bien la industria se focaliza en la creación de tecnología a partir de las ciencias básicas y los servicios aplican estas tecnologías proporcionadas por la industria y las refuerzan a través de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC). Los servicios son también usuarios de otras tecnologías específicas que parten de modelos, técnicas y sistemas de desarrollo de intangibles como lo son la formación, la percepción de valor, la comunicación, la seducción… Las ciencias de lo social y lo personal construyen sus tecnologías, o saber explícito, para innovar en los servicios, y lo hacen de la mano de las tecnologías de la información, que son el soporte de todo lo comunicacional. |  |